Facturación Electrónica

Factura Electrónica, el 1 de Enero de 2011 inició el cambio

La facturación electrónica es un mecanismo de comprobación fiscal que se basa en el aprovechamiento de medios electrónicos para la generación, procesamiento, transmisión y resguardo de los documentos fiscales de manera digital; con la reforma al artículo 29 del Código Fiscal de la Federación, se dispone que a partir del 1 de enero de 2011, inicie de manera paulatina su uso generalizado, con ello, los contribuyentes deberán expedir documentos digitales como comprobantes por las actividades que realicen.

La factura electrónica cumple con los requisitos legales de los comprobantes tradicionales y garantiza, entre otras cosas, la autenticidad de su origen y la integridad de su contenido, lo que genera una mayor seguridad jurídica, y disminuye los riesgos de fraude y de evasión fiscal ocasionados por la generación de comprobantes apócrifos que afectan a la economía formal.

Los contribuyentes que utilizan la facturación electrónica han visto sus beneficios en materia de seguridad, disminución de costos, optimización de controles internos, impulso de mejores procesos tecnológicos y cambio de prácticas, por lo que han ido incrementando paulatinamente su uso, disminuyendo o eliminando la emisión de comprobantes impresos.

BENEFICIOS DE LA FACTURA ELECTRÓNICA

Desde 2005, la facturación electrónica existe como un esquema opcional para la emisión de comprobantes fiscales, por lo que los contribuyentes pueden comenzar a utilizar la facturación electrónica desde ahora y aprovechar sus ventajas: Reducción del costo por facturación hasta en un 85%.

  • Seguridad y rapidez en la emisión de los comprobantes.
  • Simplificación de los procedimientos administrativos.
  • Disminución del uso de papel, lo que contribuye a la preservación del medio ambiente.
  • Mejora el servicio al cliente. Reduce costos y errores en el proceso de generación, captura, entrega y almacenamiento.
  • Mayor control documental.

Con la facturación electrónica se genera una mayor seguridad jurídica, ayudando a disminuir la generación de comprobantes apócrifos que afectan a la economía formal, por lo que su uso disminuye los riesgos de fraude y de evasión fiscal.

Los contribuyentes que utilizan la facturación electrónica han visto sus beneficios en la disminución de costos, optimización de controles internos, impulsando procesos tecnológicos y cambio de prácticas, por lo que han ido incrementando paulatinamente su uso, disminuyendo o eliminando la emisión de comprobantes tradicionales impresos.

Fuente: SAT / http://sat.gob.mx/